“El pensamiento crítico en los tiempos de internet” de José Grosso de la Universidad de Palermo.
1- ¿Cuál es el rol docente ante alumnos
que pertenecen a la generación net?
Los profesores tienen la
posibilidad de afrontar un nuevo desafío posicionándose en un rol más cercano
al de un compañero. El profesor no se ubica al frente de una clase para
comandarla, sino más bien al lado de sus alumnos para incentivarlos en una
búsqueda en la que puedan ejercitar su propia autonomía, estimulándolos a
rescatar del espíritu independentista que gobierna en la web un rasgo válido
para impulsar el pensamiento crítico como motor de acción de todo individuo.
Quizá el primer punto a
tener en cuenta sea que si el docente no es un navegante asiduo dentro de la
red y no comulga de alguna manera con sus alumnos en su condición de
internauta, de poca utilidad serán los intentos de producir una elaboración significativa
de conocimiento desde las diferentes posibilidades que Internet hoy nos
presenta.
2- ¿Y el de las tecnologías de la
información en relación a los procesos de aprendizaje?
Al plantear el rol de las
tecnologías de la información en relación a los procesos de aprendizaje pocas
palabras estarían más acertadas que las utilizadas por Nicholas Burbules al
hablar de un “aprendizaje ubicuo” (2009), ya que, en esta imbricada red, la
información y el conocimiento se manifiestan con la ubiquidad de un Dios, en un
mismo tiempo y en todas partes. Lejos de algunos paradigmas que la educación
tradicional históricamente ha avalado, en donde el proceso de enseñanza y
aprendizaje parecía centrarse más en aspectos relacionados a la reproducción y
la imitación casi mecánica, la construcción de conocimiento desde la red viene
a traer aparejados ciertos intereses que son básicos para todo aprendiz.
Al hablar de estos
intereses, términos como indagación, comunicación, expresión, y descubrimiento
estarían señalando un vínculo provechosamente estrecho entre la red y las
pedagogías que apelan a la construcción de sentido desde un saber que se
presente como significativo para quién se encuentra en una etapa de
aprendizaje.
En esta dimensión cada
vez más social que la web viene adquiriendo, pensar en la creación de weblogs
propios de las cátedras quizá pueda venir a generar un instrumento de gran
utilidad como espacio que actúe de nexo entre la clase y el desarrollo de las
tareas que desde allí se encomiendan, propiciando también una posibilidad para
poder considerar desde aquí la vinculación con otras miradas sobre los temas
que se van desarrollando a lo largo de una cursada. “Los weblogs tienen un gran
potencial como herramienta en el ámbito de la enseñanza, ya que se pueden
adaptar a cualquier disciplina, nivel educativo y metodología docente” (Tiscar
Lara, 2005).
3- ¿Qué factores hay que tener en cuenta
para aprovechar la tecnología en función de la educación?
Al momento de plantearse
cuan autorizada puede ser una fuente de información proveniente de Internet
debería quedar en claro quién o quiénes aportan los datos que allí se
presentan, cuáles son sus propósitos, que tan prestigiosos son quienes escriben
sobre la temática que se está consultando, cuantas personas visitan el sitio al
que se recurre o que tan veraz es la información que éste presenta.
Otro factor a tener en
cuenta sería la actualización de los contenidos que los diferentes sitios
ofrecen, preguntándonos cada cuánto se incorporan nuevos aportes a sus páginas
o como los ya existentes se van modificando acorde a las diferentes
contribuciones que sobre el tema vayan realizando los usuarios.
La organización de un
sitio tampoco es un factor a descartar ya que en un espacio en donde la
información se presente de manera clara y con una cierta lógica en cuánto a su
disposición, el usuario dispondrá de una posibilidad de lectura más directa y
comprensible. Una buena organización también trae aparejadas cuestiones de
legibilidad que se relacionan con los colores utilizados, tamaños de las letras
y calidad de las imágenes presentadas.
También sería
recomendable consultar sitios que realmente presenten contenidos desarrollados
con una profundidad lo suficientemente sólida y relevante, acordes a la complejidad
de la temática abordada y al nivel académico que toda institución educativa
debe resguardar.
4- ¿Cómo es el impacto de las tecnologías
de la información en la educación en el marco de la pandemia que atravesamos?
El desafío de utilizar la
tecnología no como mero entretenimiento, sino con un fin pedagógico, nos obliga
a replantearnos nuestra manera de enseñar.
Si bien hay docentes que
vienen incorporando el uso de tecnología en sus aulas desde ya hace un tiempo,
y que tienen incorporada la transición de lo presencial a lo virtual, para
otros docentes este será un momento para desaprender, aprender y reaprender.
La comunicación cambió, y
la manera de aprender también.
Los alumnos de hoy
utilizan la tecnología de manera natural. No conocen un mundo sin computadoras.
Cuando nacieron Google ya existía. Juegan con videojuegos, usan celulares,
internet, están activos en las redes sociales. Para ellos la tecnología es algo
de todos los días y claramente no va a representar un desafío que podría llegar
a generarle a los adultos.
Para el alumno de este
siglo, que crece y se desarrolla en una sociedad digital, la tecnología es algo
que tiene incorporado. Es un medio útil para llevar a cabo diversas tareas. No
se cuestiona cómo funciona ni para qué se usa. La utiliza.
El acceso a la
información hoy es tan fácil, viable y rápido, que cualquiera puede aprender cualquier
contenido en muy poco tiempo y de manera autónoma. Hoy podemos aprender lo que
sea, cómo sea y dónde sea. Gracias a las nuevas tecnologías, es posible aprender
sin los condicionamientos del espacio y el tiempo. Este tipo de aprendizaje, el
de poder acceder al conocimiento en cualquier momento y en cualquier lugar, se
denomina ubicuo.
Las clases virtuales, a
través de Skype, Zoom, Google Classroom, Blended, u otros tipos de plataformas,
nos permiten dictar nuestras materias o contenido de una manera muy dinámica e
interesante.
La tecnología nos abre la
puerta a un universo ilimitado de contenido, además de permitirnos conocer a
otras personas, otros profesionales y otras voces, lo que claramente enriquece
el aula.
Trabajar la
responsabilidad grupal e individual e el manejo de la información resulta clave
para el buen uso de las tecnologías. Cuando alumnos y docentes reconocen que
sus celulares son herramientas increíbles que acompañan el aprendizaje, y no un
mero distractor, los beneficios de su uso en clase son enormes e ilimitados.
No debemos olvidarnos,
que además de consumidores, nuestros alumnos son prosumidores. Es decir,
producen contenido. Por lo tanto, otra de las razones de peso de utilizar
tecnología en educación, tiene que ver con la creatividad. Los alumnos pueden
diagramar contenido incorporando imágenes, audio, narración, canciones,
grafios, PowerPoints, etc. Y luego de generar este contenido, la tecnología nos
sirve para presentarla, lo que la convierte en un aliado para docentes y
alumnos.
La tecnología nos abre un
mundo que jamás termina, que está a nuestra disposición para acompañar el
contenido académico.
Además de incorporar e
trabajo a través de blogs, wikis, podcasts y otras herramientas que nos ayudan
a motivar a los alumnos, y a transmitir el contenido de una manera más
interesante, nos ayuda a trabajar habilidades socio-emocionales como la
comunicación, la paciencia, tolerancia, manejo de la frustración, desarrollo de
la resiliencia, y escucha atenta entre otros.
La tecnología está
disponible. Los alumnos sin dudas serán grandes protagonistas y pueden ser
nuestros grandes aliados. Con la información y un estado mental positivo, esta
es la gran oportunidad de pasar de lo presencial a lo virtual y experimentar
nuevas maneras de enseñar y aprender.
5-
¿A
pesar de las limitaciones respecto a las brechas tecnológicas, en el futuro
próximo creen que será posible una educación sin TIC´S? Justificar.
Antes de la crisis se había
comprobado la existencia de problemas estructurales de los sistemas educativos,
relacionados con desafíos de financiamiento, pertinencia e inclusión educativa,
esta crisis nos plantea el desafío de transformación hacia sistemas más
resilientes y preparados. En este desafío, los principios de acceso, equidad,
inclusión y calidad son más relevantes que nunca. Debemos poner el foco en las
necesidades de los grupos más vulnerables y marginados, incluyendo a los niños
y niñas que ya estaban fuera de la escuela antes del inicio de la pandemia.
El cierre de las escuelas
y la implementación de modalidades de educación a distancia han puesto de
manifiesto desigualdades estructurales.
Actualmente, muchos niños
y niñas no pueden acceder a estas soluciones debido a diferentes motivos:
brechas de acceso a internet y ausencia de dispositivos tecnológicos adecuados;
ausencia de espacios seguros en sus hogares; existencia de hacinamiento,
inseguridad alimentaria y condiciones de higiene precarias que dificultan la
continuidad del aprendizaje; entre otras muchas situaciones.
Antes de la pandemia, el
internet y la tecnología eran considerados esenciales para el desarrollo del
sector de la educación, lo que en la actualidad es más evidente que nunca. Más
que en cualquier otro momento de la historia hay importantes avances e
innovación en la educación a distancia a través de la utilización de nuevas tecnologías.
Sin embargo, aún existen importantes desafíos para garantizar la equidad y la
inclusión de la población más vulnerable y marginada. El estatus migratorio, la
etnicidad, la geografía y la situación socioeconómica determinan las
posibilidades de muchas personas para participar de esta modalidad. La
posibilidad de una nueva normalidad deberá considerar el principio de ‘no dejar
a nadie atrás’ como eje central y organizador de los procesos educativos y la
vida escolar.
Si bien vemos que esta
posibilidad aún parece lejana en nuestra región, es fundamental comenzar a
trabajar y prepararnos para las siguientes etapas.
Resulta urgente avanzar
hacia sistemas educativos resilientes y flexibles, con un enfoque en la
preparación y que considere en su planificación sectorial las crisis como
contextos inevitables del mundo en el que vivimos.
Por lo tanto, desde este
análisis creo que será posible la educación sin TIC’S, por lo menos en nuestro
país, debido que hasta el momento no se conocen planes para la educación hacia
el futuro con ellas en los sectores maginados, de vulnerabilidad y donde el
acceso a internet para muchos es imposible. Para ello, si se quieren
implementar el uso de las TIC’S de manera equitativa y de inclusión social,
debería de repensarse en un sistema educativo donde el acceso a internet sea un
derecho y no una posibilidad.

Comentarios
Publicar un comentario